Llevo un par de días saturado. En mi Google Reader sólo aparecen noticias del iPhone, sobre precios, tarifas, posibles tarifas, como conseguirlo, tiendas, etc. Al final he caido yo tambien y escribiré mi propia opinión, o al menos eso pensaba hacer hasta que leí en Público un articulo de Wicho (de Microsiervos.com), que era básicamente lo que yo pensaba de el. Enlazo el artículo, y pongo alguna de las partes interesantes.
Cuando Apple presentó el iPhone dije que no quería uno, al menos en aquel momento, porque no me convencía el hecho de que sólo se pudiera acceder a aplicaciones nuevas a través de la web, en especial en un teléfono sin 3G, algo que a estas alturas no puede faltar en un dispositivo móvil que quiera servir para navegar por Internet. [...]
Pero pronto se demostró, una vez más, que no se pueden poner puertas al campo y, en cuestión de semanas, el iPhone había sido desbloqueado. Aparecieron innumerables aplicaciones que lo hacían cada vez más útil, lo que hizo que mi convicción comenzara a flaquear.
Siendo un poco bruto, y con perdón, el iPhone siempre me ha puesto burro. Me encantaba la idea, demasiado bonito, demasiado geek. Aunque estaban los problemas de tarifas. Soy joven, no tengo un duro, y no me atrae la idea de tener que pagar una tarifa mensual para utilizar algo, aparte de llamadas y sms.
¿Mi solución? Tambien me ha venido la inspiración via Google Reader, puesto que a pocas horas de sacar el iPhone 2.0, los chicos del iPhone Dev Team ya han conseguido liberarlo. Así que ya se por donde voy a tirar. Hablando con un amigo, me comentaba que tambien estaba el problema de los Hot-spots de Telefónica, para tener WiFi en muchos sitios. Y en ese caso llevo yo ventaja, pues soy usuario de Fon, y ahi si que voy a encontrar puntos WiFi.
Lo único que tengo que hacer ahora (que seguramente esperaré despues del verano), es conseguir un iPhone, y ya os contare.