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E: Estamos dispuestos a aceptar que los vascos no inventamos los perros.
J: Un detalle.
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Jose A. Perez, en Mi Mesa Cojea
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E: Estamos dispuestos a aceptar que los vascos no inventamos los perros.
J: Un detalle.
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Jose A. Perez, en Mi Mesa Cojea

Treme, la última de HBO.
Hay una sutil razón por la cual los programadores siempre prefieren tirar todo su código y empezar de nuevo. La razón es porque piensan que el código antiguo es un desastre. Pero, una observación: seguramente estén equivocados. La razón por la que ellos piensan que el código antiguo es un desastre se debe a la principal ley en el mundo de la programación. Es más dificil leer código que escribirlo.
Joel Spolsky, Things you Should Never Do, Part I
Lo he sacado de Minimal, un Tumblr que me encanta.
A un amigo mio que le faltaba una oreja , le llamabamos el Taza.
Visto en Forocoches, por el usuario lozanoc
“Cuando alguien te saca una foto, tú sonríes. Da igual si estás feliz o no. Tú sonríes y punto, para encajar”
Harry Morgan, Dexter
Acabo de descubrir a “The Baseballs. Un grupo que toca canciones de ahora, como si hubieran sido compuestas por un grupo de rock’n roll en los 60. Disfrutadlo.
Llevo aproximadamente una semana siguiendo los comentarios de este blog, y sobre todo de esta entrada, donde (a mi parecer) el autor defiende algunos razonamientos indefendibles. Pero hoy he encontrado este video, de Pat Condell, que resume casi perfectamente lo que pienso de este tema. No he sido capaz de encontrar mejores palabras.
Cómo algunos me habeis dicho que teneis problemas para ver vídeos, os hago una transcripción, (y así de paso me sale un post largo
)
Últimamente he estado escuchando muchos quejidos y lloriqueos en la prensa sobre el ateísmo agresivo e intolerante, como si eso de algún modo fuera malo. Parece que la religión puede atacar a otros, pero no tolera ningún ataque, como un asaltante callejero que llama a la policía cuando sus víctimas se defienden.
El ateísmo agresivo es, en realidad, ateísmo defensivo, porque ahora nada es más agresivo que la religión política. Ser un ateo o un secularista en estos días ya no se trata de renunciar a algo, sino de defenderse. Por tanto cualquier ataque que reciba la religión merece ser diez veces peor. Y además, no creo que se pueda ser demasiado agresivo al defender la libertad de expresión, que, por supuesto, es absolutamente sagrada, como todos sabemos. Muchísimo más sagrada de lo que cualquier dios, profeta o escritura es, o podrá ser.
A veces la gente me dice: “Eres tan intolerante como la gente que criticas”. ¿En serio? ¡Eso espero, pues alguien tiene que serlo! Sobre algunas cosas soy muy intolerante y no tiene sentido intentar negarlo. Veamos: ¿Misoginia y sexismo? Soy extremadamente intolerante con ambos, espero que no se ofendan por ello. ¿Racismo?¿Antisemitismo? No, con eso no soy tolerante, me temo. Lo siento. ¿Homofobia, quizás? No tengo ni una pizca de tolerancia. Caray, pues si que tengo problemas, ¿verdad? ¿Que hay de la crueldad con los animales? De nuevo, tolerancia cero. Pero preparense, porque eso no es ni la mitad. No soy abierta y descaradamente intolerante sobre esos temas, sino que si se usa la religión como excusa para alguno de ellos, me vuelvo agresivamente hostil y, lo que es peor, no me disculpo por ello, porque no hay nada por lo que deba disculparme. Y ustedes tampoco.
Siempre me dijeron que debo respetar los sentimientos de la gente. Bueno, pero ¿que hay de mis sentimientos?¿Qué de la repugnancia total que siento al pensar en el Dios del desierto y los horribles pensamientos y acciones que inspira? Este Dios es mi satanás [...] Veo que su inmunda religión ha contaminado el mundo en el que tengo que vivir mucho peor que podría hacerlo cualquier combustible fósil. Y veo que todo lo que a este dios se refiere ha sido diseñado expresamente para envenenar nuestra experiencia de vivir en la Tierra, no para mejorarla. Para mantenernos temerosos, suprimir el conocimiento, restringir la libertad y la creatividad y para celebrar la muerte. No es otra cosa que la estupidización santificada de la raza humana. Y exigir que se la respete es un insulto que merece ser devuelto con considerables intereses.
La religion no merece ningún respeto porque:
- A) No brinda ningún respeto
- B) No presenta ninguna evidencia
La evidencia, de hecho, no es bienvenida, porque elimina la necesidad de la fe, ¡y eso sería un desperdicio de esa falsa virtud! La fe es una de las tres falsas virtudes, las otras dos son la devoción y la moralidad. [...] Entre los muchos dones de estas agradables musas tenemos el conflicto del Medio Oriente, para empezar, y ese es un regalo que parece interminable. Para no mencionar el cáncer en su centro: Jerusalén, esa joya del desierto, ese meadero celestial en la arena, desde la que ha rezumado la Peste Negra espiritual del Medio Oriente esparciéndose por el mundo como una aceitosa pestilencia, contaminando todo lo que toca con una gruesa pátina de ignorancia piadosa, sólo que no la llamamos ignorancia, la llamamos fe.
Que palabreja horrible es esa: fe, que exuda un aura falsa de pureza y virtud, mientras da soporte a las ideas más horribles que ha visto este planeta. Cierra los corazones de la gente cuando debería abrirlos. Hace que se enorgullezcan de cosas de las que deberían avergonzarse, y los avergüenza de cosas que deberían enorgullecerlos. Cuando observamos el barbarismo violento del mundo islámico, vemos que ninguna acción noble es demasiado depravada para una mente que se permite la total licencia que le da la fe. Si uno le toma completamente la palabra a este dios, se puede ser igual que él, un monstruo maligno y sin corazón y sentirse bien por ello. Incluso en el mundo occidental, nada es tan deshonroso que la fe no pueda desinfectarlo. Recuerden que fue la fe la que privó a los gays en California de sus derechos civiles básicos el mismo día que los EE.UU. elegían a un presidente negro. Fue la fe la que convenció a los cristianos negros a relegar a los gays a la parte de atrás del autobús.
Y todo esto sería espantoso en sí mismo, pero, debido a la libertad de acción que le damos siempre a esta falsa virtud de la fe, la religión esta totalmente fuera de control. Ya tiene por la garganta a las Naciones Unidas, y está promoviendo una ley mundial sobre la blasfemia para proteger a la gente de escuchar algo que extraiga a sus mentecitas de la Edad de Piedra.El concepto mismo de blasfemia es una ilustración perfecta de la cobarde inmadurez de la mente religiosa y del vacío de la religión misma. Si la religión contuviera alguna verdad, podría insultársela, ridiculizársela y hasta profanársela, sin que se disminuyera de ningun modo, pues su verdad brillaría pese a todo lo anterior, sin opacarse ni alterarse, reduciendo a quienes la maltrataran a un silencio avergonzado, pero las cosas no son así.
La religión es irritable, intolerable, ultradefensiva, precisamente porque es quebradiza y frágil. Tiene la solidez de un merengue. Es todo frente y nada de sustancia. Tuvo miles de años para probar sus afirmaciones y todo lo que produjo son sofismas, violencia y una moral abigarrada que avergonzaría a una serpiente de cascabel. Y la cháchara insustancial de la clerecía ya no puede ocultar el hecho simple y llano de que allí no hay nada. La única verdad sobre la religión es que es falsa. Su pretensión de conocimiento superior es risible; ni siquiera tiene conocimiento inferior. Ni una sola de sus afirmaciones absurdas sobre la realidad tiene una esperanza en el infierno de sostenerse en una corte, y es hora de que dejemos de tratarlas como si se sostuvieran. Es todo lo que decimos y es todo lo que pedimos. Y el que piense que es demasiado agresivo, ya sabe que puede hacer. Y si no lo sabe, no tengo ningún problema en decírselo.Paz. Ideas locas, tiempos locos.
Cabe decir que, aunque la opinión de este hombre no me representa (estoy en desacuerdo con algunos puntos), en líneas generales sí que estoy muy de acuerdo con él.