En sevilla (3) y en mi blog

He estado pensando cual iba a ser mi siguiente actualizacion de sevilla. Tampoco me quedaba mucho más que decir. O en realidad si. Supongo que una de las cosas que cambian en poco tiempo son los amigos. En mi caso, tengo mis amigos de Jerez, a los que veo el fin de semana, y la verdad es que eso lo llevo bastante bien. De todas maneras, se hacen amigos en Sevilla, por supuesto. Aunque aquí ya la cosa cambia.

Puedo hablar de mis amigos, de como me ha ido a mí. Puede incluso que a la gente le interese. Pero no para todo el mundo es igual, porque aquí entran otras personas en juego. Todo depende de ti, y de la gente con la que te relaciones. Con la gente de Sevilla, ha habido cosas buenas y cosas increibles, tambien cosas malas y por supuesto cosas de las que estoy hasta los (…)

La gran cuestión es, ¿puedo hablar de estas cosas?. Es algo con lo que me he comido la cabeza mucho tiempo. Mi blog, en realidad, no lo mantengo por vosotros (mis lectores). Por supuesto que sin vosotros no valdría para nada, y os agradezco estar por aquí. Pero el verdadero motivo por el que tengo este blog es para poder desahogarme de vez en cuando. Si tengo una espinita clavada, pues puedo despotricar contra ella. Aunque ahora no tanto.

Me explico. Tengo mis lectores, no escribo por ellos, pero tengo que tenerlos en cuenta. No puedo hablar mal sobre X (lector de mi blog) y despues hablar con X como si nada. El hecho de mantener una especie de “diario” público tiene esas desventajas. Es una de las cosas que echo de menos de cuando empecé (hace casi cuatro años ya, wow), no me leia nadie, podía escribir lo que me diera la gana. Aunque supongo que por ahora no teneis muchas más ganas de que os de el coñazo con esto, asi que voy a terminar por aquí.

En estos casi 7 meses que llevo en Sevilla, os puedo dar un consejo si os sirve:

- Sed abiertos, compartid vuestra vida con otros, pero hasta cierto punto. Personalmente necesito mi espacio propio, y es algo que estoy echando de menos últimamente. Supongo que he cometido el error de dar la mano, pero dar a entender que lo que doy es el brazo entero. Ahora cuesta dar marcha atras.